Eva Lootz

EL FONDO INDIFERENCIADO DE LA CONSCIENCIA...

Cáceres, 10/10-13/01

El título de esta exposición cita, con ironía, una afirmación atribuida al autor de la Fenomenología del espíritu que se me quedó clavada, al leerla, hace muchos años. En ella Hegel decía: “La mujer es el fondo indiferenciado de la consciencia...”.

Mucho han cambiado las cosas desde los tiempos de los famosos tres amigos de Tubinga, y más que cambiarán, pero seríamos unas ingenuas si perdiéramos de vista la roca de prejuicios contra la que se estrellaron durante siglos las mujeres, lo que se refleja tan plásticamente en esta frase.

De ahí que haya sentido un enorme placer dejándome llevar por la corriente de energía que emana de la obra de una serie de creadoras más o menos recientes; creadoras reales, pues tienen nombre y apellido, que viven o han vivido. El resultado de ello es la serie de “Las imparables”, veinte retratos imaginarios surgidos casi sin querer, sumergiéndome en eso que siento como un chorro de voces poderosas, tan claras como diversas, en las que la determinación y el talento se dan la mano. Son retratos que surgieron sin ningún afán de reflejar un parecido convencional, y donde los rasgos de la fisionomía se impusieron a la mano por el mero hecho de pensar en mujeres concretas y de haber visto alguna vez fotos de ellas. Puede que se reconozcan y puede que no. Me es indiferente. Las mujeres que tenía en mente al dibujar van de Galina Ustvólskaya a María Zambrano, de Clarice Lispector a Toni Morrison, de Laurie Anderson a Ingeborg Bachmann, de Patricia Highsmith a María Moliner, de Anaïs Nin a Grete Schütte-Lihotzky.

La exposición consta de dos obras: la mencionada serie de “Las imparables” y la “Camisa de verano”.

En cuanto a la “Camisa de verano” (que hace juego con la “Camisa de invierno”, la “Camisa de primavera” y la “Camisa del Oeste”, no presentes en esta exposición), se trata de una especie de camisón en forma de letra T, formada por veintiséis planchas de muletón, parafina y lana, yuxtapuestas y anudadas, en las que cada una muestra un corte profundo remarcado con un borde de lacre, material con el que antiguamente se sellaban las cartas. Camisa “cosida a puñaladas” a la vez que arnés y coraza, la pieza da pie a que la imaginación del espectador haga su propia lectura.

 

Eva Lootz, 2011

 

Eva Lootz

THE UNDIFFERENCIATED BACKGROUND OF CONSCIENCE...

Cáceres, 10/10-13/01

The title of this exhibition ironically quotes an affirmation attributed to the author of The Phenomenology of the Spirit I’ve been thinking about since I first read it many years ago. The phrase was: “the woman is the undifferentiated background of conscience…”

A lot of things have changed since the old days of the three friends of Tübingen ‒and they certainly will keep changing‒, but we would be naïve if we overlook the rock of prejudices women have been bearing with for centuries, which is clearly expressed in Hegel’s phrase.   

Hence, I’ve felt great pleasure letting myself go with the flow of energy coming from the more or less recent works made by some women creators. Real creators, for they have names and they actually live or have lived in this world. The result is a series called “The unstoppable ones”, twenty imaginary portraits made almost inadvertently, immersing myself in what I’ve felt as a stream of powerful voices, as clear as diverse, in which determination and talent met.    

These portraits were made with no aim to reflect a conventional resemblance and the physiognomic traits were imposed to my hand by the mere fact of thinking about these specific women and after having seen some pictures of them. Spectators may recognize them or may not. That’s not my point. The women I had in mind when I was drawing range from Galina Ustvólskaya to María Zambrano, from Clarice Lispector to Toni Morrison, from Laurie Anderson to Ingeborg Bachmann, from Patricia Highsmith to María Moliner, from Anaïs Nin to Grete Schütte-Lihotzky.   

The exhibition consists of two works: the aforementioned series “The Unstoppable ones” and “Summer shirt”.

As for the latter (which is part of a larger series together with “Winter shirt”, “Spring shirt” and “Western shirt”, not included in this show), it is a kind of gown shaped like the letter T, consisting of twenty-six sheets of fleece, wax and wool, juxtaposed and knitted, each showing a deep cut highlighted with sealing wax, the material formerly used to seal letters. A “stabbed-sewn” shirt as well as a harness and a shield, the piece enables the spectator’s imagination to make its own reading.  
 
Eva Lootz, 2011

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